Mi historia no nace en la política, nace en la vida real. Como madre, defensora de la salud y líder comunitaria, he vivido los desafíos que muchas familias colombianas enfrentan cada día.
Cuando mi hijo enfermó y el sistema de salud nos falló, entendí que no estábamos solos. Miles de familias enfrentan las mismas barreras, la misma burocracia, la misma desesperación.
No esperé a que alguien más resolviera el problema. Comencé a organizar a otras madres, a aprender sobre nuestros derechos, a exigir lo que nos correspondía. Cada victoria pequeña me enseñó que el cambio real viene de quienes viven los problemas.
Hoy, después de más de 15 años de trabajo comunitario, he ayudado a más de 2,000 familias a acceder a servicios de salud dignos. Pero sé que necesitamos cambios estructurales, y por eso estoy aquí.
Criando a mi hijo mientras navegaba las complejidades del sistema de salud colombiano.
Estudié trabajo social y políticas públicas mientras trabajaba y cuidaba a mi familia.
Organicé a vecinos y familias para exigir mejores servicios de salud en nuestros barrios.
Creé una organización sin fines de lucro que ha ayudado a miles de familias vulnerables.
Cada paso de mi vida ha sido una preparación para servir mejor a nuestra comunidad
Como madre, enfrenté las dificultades del sistema de salud colombiano mientras cuidaba a mi hijo. Esta experiencia personal se convirtió en mi motivación para el cambio.
Establecí una fundación llamada Fundación Mamita Santa María para ayudar a familias de bajos recursos a navegar el sistema de salud, proporcionando orientación y apoyo directo a más de 500 familias.
Lideré campañas de defensa de derechos de salud, logrando mejoras en el acceso a medicamentos esenciales y reducción de tiempos de espera en hospitales públicos.
Coordiné redes de apoyo comunitario que conectaron a más de 1,200 familias con recursos de salud, educación y asistencia legal, creando un modelo replicable.
Reconocida como líder comunitaria por organizaciones nacionales e internacionales, representando a comunidades vulnerables en foros de política pública.
Decidí llevar mi experiencia y compromiso a la Cámara de Representantes para transformar las políticas de salud desde adentro, representando a quienes más lo necesitan.
Más de 15 años transformando vidas a través del acceso equitativo a la salud
Asistencia personalizada para familias que enfrentan barreras burocráticas en el acceso a servicios médicos esenciales.
Representación legal y advocacy para pacientes cuyos derechos han sido violados por instituciones de salud.
Talleres comunitarios sobre prevención, derechos del paciente y alfabetización en salud para comunidades vulnerables.
Conexión de familias con recursos locales, grupos de apoyo y servicios sociales complementarios.
Fundé esta organización después de experimentar personalmente las fallas del sistema de salud. Lo que comenzó como ayudar a algunas familias vecinas se convirtió en una red de apoyo que ha transformado miles de vidas.
Cada familia que ayudamos refuerza mi convicción: el cambio real viene de quienes entienden los problemas desde adentro. No desde escritorios políticos, sino desde las salas de espera de hospitales, desde las filas interminables, desde la desesperación de no poder acceder a un medicamento vital.
Estos valores no son solo palabras, son la base de cada decisión que tomo y cada acción que emprendo
Entiendo los problemas porque los he vivido. No hablo desde la teoría, sino desde la experiencia personal de luchar por mi familia y mi comunidad.
Más de 15 años de trabajo comunitario constante demuestran que mi dedicación no es una promesa de campaña, es mi forma de vida.
Creo en el poder de la organización colectiva. Los cambios reales vienen cuando las comunidades se unen y exigen lo que merecen.
No me interesa la retórica política vacía. Propongo soluciones concretas basadas en lo que realmente funciona en el terreno.
El acceso a la salud es un derecho, no un privilegio. Lucho por un sistema que sirva a todos, especialmente a los más vulnerables.
Mi trabajo habla por sí mismo. Cada familia ayudada, cada victoria comunitaria está documentada y verificable.
"Cuidar es dar vida. Y dar vida es el acto político más revolucionario que existe."
Mi historia no nace en la política, nace en la vida real. Como madre, defensora de la salud y líder comunitaria, he vivido los desafíos que muchas familias colombianas enfrentan cada día.
Cuando mi hijo enfermó y el sistema de salud nos falló, entendí que no estábamos solos. Miles de familias enfrentan las mismas barreras, la misma burocracia, la misma desesperación.
No esperé a que alguien más resolviera el problema. Comencé a organizar a otras madres, a aprender sobre nuestros derechos, a exigir lo que nos correspondía. Cada victoria pequeña me enseñó que el cambio real viene de quienes viven los problemas.
Hoy, después de más de 15 años de trabajo comunitario, he ayudado a más de 2,000 familias a acceder a servicios de salud dignos. Pero sé que necesitamos cambios estructurales, y por eso estoy aquí.
Criando a mi hijo mientras navegaba las complejidades del sistema de salud colombiano.
Estudié trabajo social y políticas públicas mientras trabajaba y cuidaba a mi familia.
Organicé a vecinos y familias para exigir mejores servicios de salud en nuestros barrios.
Creé una organización sin fines de lucro que ha ayudado a miles de familias vulnerables.
Cada paso de mi vida ha sido una preparación para servir mejor a nuestra comunidad
Como madre, enfrenté las dificultades del sistema de salud colombiano mientras cuidaba a mi hijo. Esta experiencia personal se convirtió en mi motivación para el cambio.
Establecí una fundación llamada Fundación Mamita Santa María para ayudar a familias de bajos recursos a navegar el sistema de salud, proporcionando orientación y apoyo directo a más de 500 familias.
Lideré campañas de defensa de derechos de salud, logrando mejoras en el acceso a medicamentos esenciales y reducción de tiempos de espera en hospitales públicos.
Coordiné redes de apoyo comunitario que conectaron a más de 1,200 familias con recursos de salud, educación y asistencia legal, creando un modelo replicable.
Reconocida como líder comunitaria por organizaciones nacionales e internacionales, representando a comunidades vulnerables en foros de política pública.
Decidí llevar mi experiencia y compromiso a la Cámara de Representantes para transformar las políticas de salud desde adentro, representando a quienes más lo necesitan.
Más de 15 años transformando vidas a través del acceso equitativo a la salud
Asistencia personalizada para familias que enfrentan barreras burocráticas en el acceso a servicios médicos esenciales.
Representación legal y advocacy para pacientes cuyos derechos han sido violados por instituciones de salud.
Talleres comunitarios sobre prevención, derechos del paciente y alfabetización en salud para comunidades vulnerables.
Conexión de familias con recursos locales, grupos de apoyo y servicios sociales complementarios.
Fundé esta organización después de experimentar personalmente las fallas del sistema de salud. Lo que comenzó como ayudar a algunas familias vecinas se convirtió en una red de apoyo que ha transformado miles de vidas.
Cada familia que ayudamos refuerza mi convicción: el cambio real viene de quienes entienden los problemas desde adentro. No desde escritorios políticos, sino desde las salas de espera de hospitales, desde las filas interminables, desde la desesperación de no poder acceder a un medicamento vital.
Estos valores no son solo palabras, son la base de cada decisión que tomo y cada acción que emprendo
Entiendo los problemas porque los he vivido. No hablo desde la teoría, sino desde la experiencia personal de luchar por mi familia y mi comunidad.
Más de 15 años de trabajo comunitario constante demuestran que mi dedicación no es una promesa de campaña, es mi forma de vida.
Creo en el poder de la organización colectiva. Los cambios reales vienen cuando las comunidades se unen y exigen lo que merecen.
No me interesa la retórica política vacía. Propongo soluciones concretas basadas en lo que realmente funciona en el terreno.
El acceso a la salud es un derecho, no un privilegio. Lucho por un sistema que sirva a todos, especialmente a los más vulnerables.
Mi trabajo habla por sí mismo. Cada familia ayudada, cada victoria comunitaria está documentada y verificable.
"Cuidar es dar vida. Y dar vida es el acto político más revolucionario que existe."